Detienen a una estafadora tras salir en ‘Viva la Vida’ con Toñi Moreno

Que Toñi Moreno es una auténtica experta en dar de qué hablar, ya lo sabíamos todos. No pasa una semana sin que comentemos un momento viral entre la presentadora y sus invitados en Viva la Vida.

Recientemente fue la cantante Luz Casal la que propinó un gancho de izquierda a la presentadora, cuando discutían sobre si era positivo o no decir “te quiero” a la gente que te rodea.

Más recientemente, el magacín contó con la visita de Flori, Nazaret y Rocío, tres niñas que han pasado las audiciones de La Voz Kids. Y, una vez más, la visita estuvo marcada por la música… pero también por una graciosa anécdota entre la pequeña Rocío y Toñi Moreno.

Pero a veces los hachazos de la presentadora son por una buena causa… como cuando Agustín Martínez, abogado de cuatro de los cinco miembros de “La Manada”, fue invitado por Viva la Vida para hablar sobre la sentencia.

Ahora, Toñi Moreno y Viva la Vida están en boca de todo el mundo por un momento muy diferente: la visita de una vecina de la localidad tarraconesa de Els Pallaresos al programa de Telecinco ha acabado con su detención, acusada de haber realizado presuntamente una quincena de estafas por valor de 57.000 euros.

La Policía Nacional detuvo a la mujer después de ser identificada por varios de los afectados al verla en el programa de televisión en marzo, al que había acudido para hablar sobre problemas de convivencia con sus vecinos.

De esta manera, pudieron ponerle nombre y apellidos, y hasta quince estafados interpusieron denuncias contra ella ante la Policía Nacional. Las autoridades constataron que presuntamente había cometido 12 delitos de estafa, y tres de usurpación de estado civil, por lo que fue puesta a disposición judicial.

En un comunicado, la Policía ha informado de que la detenida ponía en alquiler un chalé por el que pedía una señal de 1.500 ó 2.000 euros, y tras recibir el dinero no cumplía lo acordado poniendo excusas e incluso amenazando con denuncias si no dejaban de llamarla.

Para colmo, según ha explicado la Policía, el chalet era su vivienda habitual… pero ya no era de su propiedad, porque un juez se la había embargado hace años.

Este modus operandi se repetía con una moto de alta gama, que ponía a la venta en diferentes webs, desapareciendo después de que los compradores hubiesen ingresado la señal que pedía por ella.

Además de esa estafa, la detenida usaba los datos personales de los afectados para solicitar préstamos a su nombre por Internet y dar de altas líneas de teléfono. Además, pedía préstamos a particulares que luego no devolvía. ¡Casi nada!

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