Fallece el niño cuyo padre se tatuó en la cabeza una cicatriz como la suya

Hace dos años, una preciosa historia corrió como la pólvora por las redes sociales y se convirtió en uno de los fenómenos virales más bonitos que hemos visto nunca: Un padre de Kansas se tatuó una cicatriz en la cabeza igual a la de su hijo, que padecía un tumor cerebral. Josh Marshall pretendía así demostrarle a su hijo, Gabriel, que siempre estaría a su lado, y que no debería sentir vergüenza por esa cicatriz.

El niño, que entonces tenía siete años, fue diagnosticado con un extraño tumor cerebral que, por desgracia, acabó con su vida el pasado lunes 2 de febrero. Su padre ha publicado un post en su perfil de Facebook donde cuenta que el pequeño se encontraba muy mal en la última semana de enero. Llegó un punto donde hasta su comunicación apenas era coherente y al mirarle a los ojos parecía como si no estuviera con ellos.

En esta carta de despedida, Josh Marshall cuenta como el niño sufría dolores muy fuertes desde hacía más de una semana y que el domingo tuvo que llevarle a urgencias porque tenía paralizada la parte izquierda del cuerpo. El lunes, al volver de la visita a su médico, y después de comprar una pistola de juguete, el pequeño Gabriel se quedó dormido en el asiento trasero del coche y ya no despertó: “Tengo el corazón roto. No solo he perdido a mi hijo, sino también a mi mejor amigo”. Descanse en paz.

 

 

 

Comentarios