Se moría por una segunda cita… hasta que se quitó el antifaz, y quedó horrorizada

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos sido testigos de una cita que estuvo a punto de fracasar por culpa del mismísimo Matías Roure… o del pretendiente que le soltó a su cita un comentario en los baños del plató-restaurante que dejó estupefacto a toda la audiencia del dating show de Cuatro.

Parece que el programa mantiene intacta su capacidad de sorprender… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales.

Lo mejor de todo es que gracias al programa, estamos aprendiendo un montón sobre cómo ligar en este mundo moderno. Por ejemplo, gracias a la cena de María y Carolina, hemos descubierto que las primeras impresiones cuentan… ¡y mucho!

Y es que María, estudiante sevillana de 18 años, ha protagonizado uno de los mayores chascos de la historia de First Dates.

Con los ojos tapados, Carolina, un cacereña también de 18 años, le parecía de lo más interesante. Su personalidad le atraía, y ambas tuvieron conversaciones la mar de interesantes en torno al feminismo:

“- María: Y qué piensas del feminismo.

– Carolina: Pues a mí me da igual, he ido a manifestaciones y amigas mías son de ese rollo, pero me da igual. Porque como se va a seguir haciendo lo que le dé la gana a la gente.

– María: Ya. Yo es que lo defiendo mucho. ¿Qué te parece que un hombre pueda mostrar los pechos y una mujer no?

– Carolina: Pues no me parece bien porque todas las personas somos iguales. Bueno, pero como Instagram va a seguir borrando las publicaciones de los pechos de las mujeres…

– María: Dímelo a mí. Y cuanto más me lo prohíben más lo hago.”

“Nadie tiene más derecho por ser de un género diferente”, reivindicó ante la cámara María, que en un momento dado le preguntó a Carolina cuál era su tendencia sexual exacta.

La cacereña, muy vacilona durante toda la cena, respondió con un contundente “pues yo soy hetero… ¿No te lo crees?”.

Ese tipo de bromas atrajeron mucho a María, que justo antes de la sentencia final exclamaba que se lo había pasado genial con Carolina porque era “extrovertida, espontánea… y muy vacilona”…

Así, cuando llegó el momento de mojarse y decir si tendrían o no una segunda cita. María no tuvo dudas:

“Sí tendría una segunda cita con Carolina porque le llama mucho la atención y su forma de ser.”

Sin embargo, el giro de guión iba a llegar cuando se quitaron los antifaces.

“No me la imaginaba así”, afirmó decepcionada María, que no tardó en cambiar su primera sentencia…

“Ahora que veo a Carolina no tendría una segunda cita. No me atrae físicamente aunque me mola su rollo.”

Carolina, ante el papelón que se encontró, salió como pudo con un “yo pienso lo mismo”.

Así se lo tomaron en las redes:

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Comentarios