20 secretos de psicólogos para leer a las personas como si fueran libros abiertos

Todos hemos deseado alguna vez tener una capacidad mayor de entender a los demás, de poder “leer sus mentes” para poder comprender por completo lo que nos están queriendo decir. Y es que, en ocasiones, no solo tenemos que escuchar lo que nos dicen, sino también entender todo ese catálogo de comunicaciones no verbales que las personas tenemos consciente e inconscientemente.

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Hay personas que tienen una gran intuición, casi de manera innata. Pero los que no somos tan perceptivos, solo tenemos una opción: aprender poco a poco a descifrar el lenguaje corporal de las personas que nos rodean.

Afortunadamente, contamos con mucha literatura al respecto. Allan Pease, un famoso escritor australiano, ha tratado el tema en profundidad. Él afirma que con al ayuda de la comunicación no verbal podemos obtener hasta un 55% de la información: las expresiones de la cara, gestos y los movimientos corporales pueden quitarle la máscara a cualquier persona, mostrándonos cuáles son sus verdaderas intenciones.

1. Cerrando los ojos.

Si una persona cierra los ojos mientras habla contigo, está intentando esconderse o protegerse del mundo exterior. Esto no quiere decir que te tenga miedo, más bien, al revés: quiere quitarte de su campo de visión, quizás porque la has aburrido. Cierra los ojos y, ¡bam!, desapareciste.

2. Protegiendo la boca con la mano.

Se trata de un ejemplo de que todos hemos sido niños: recuerda cómo te cubrías la boca con la palma de tu mano cuando no querías contar algo. Pues de adulto es lo mismo… Algunos dedos, la palma o el puño nos ayudan a contener las palabras. Otras veces, lo enmascaramos con una tos fingida.

3. Mordiendo el aro de tus gafas.

¿Un amigo tuyo está mordiendo pensativo los aros de sus gafas? Trata de apoyarlo y animarlo, porque seguro que está preocupado por algo y en su nivel subconsciente trata de sentirse seguro. Se trata de un acto que remite a la infancia, con el pecho materno. Por cierto, un lápiz, bolígrafo, dedo, cigarillo o incluso un chicle en la boca indican lo mismo también.

4. Mostrando la cara.

Muchas mujeres usan este gesto para atraer la atención de los hombres, apoyando la barbilla sobre las manos dobladas. De eta manera exponemos nuestra cara para mostrarla, como si fuera el escaparate en una tienda. Los hombres deberían recordar este gesto para no perder la oportunidad de hacer un cumplido a tiempo.

5. Acariciando la barbilla.

De esta manera, la persona intenta tomar una decisión. Al mismo tiempo, su mirada puede estar dirigida abajo, arriba, a la izquierda o a cualquier otro lado. Pero no se da cuenta de qué es lo que está mirando en ese preciso momento, ya que está completamente sumergida en sus pensamientos.

6. Brazos cruzados.

Es uno de los gestos más comunes. No es de extrañar que mucha gente se sienta muy cómoda con esta pose, ya que es un gesto que ayuda a aislarse de los demás. Muchas veces lo usamos cuando no estamos a gusto en una situación. Además, los brazos cruzados son una clara señal de la actitud negativa de tu interlocutor.

7. Exponiéndose.

Por el contrario, esta pose es más abierta, ¿verdad? Cuando alguien quiere gustarle a otra persona, comienza a exponerse. Por ejemplo, se endereza para resaltar sus pechos y cruza las piernas. Los brazos doblados abajo son una clara señal de atención hacia el interlocutor.

8. Inclinándose hacia adelante.

Cuando una persona siente simpatía hacia su interlocutor y quiere tener un contacto con él o ella, lo más típico es que se incline hacia adelante. Al mismo tiempo, los pies se quedan en el mismo lugar, pero el cuerpo avanza de manera instintiva.

9. Inclinándose hacia atrás.

Si la persona se apoya contra el respaldo de su asiento, deja en claro que está aburrida de la conversación. Es posible que, además ,se sienta incómoda en presencia de su interlocutor.

10. Punta, talón.

Sí, los adultos también lo hacen, no solo los niños. Se trata de un gesto que indica que la persona está muy preocupada.

11. Frotándose las manos.

Se dice que las manos transmiten lo que la cabeza piensa. Cuando nos frotamos las manos, generalmente expresamos expectativas o esperanza de algún éxito en algo. En otras palabras, hacemos este gesto cuando pensamos en beneficios futuros.

12. Apretón de manos “guante”.

Si tu interlocutor te saluda agarrándote con ambas manos, demuestra que puedes confiar en él.

13. Apretón con la palma arriba.

La palma arriba, cubriendo la mano del interlocutor, indica empatía… pero solo si se hace de una vez. Si las manos ya estuvieron agarradas por algún tiempo, y después alguien puso la palma de la mano arriba, puede indicar un deseo de mostrar quién está al mando.

14. Apretón con la palma abajo.

Al apoyar la mano de tu interlocutor, es como si le hablaras de tu disposición a ayudarle.

15. Apretón con un toque.

Con la mano disponible la persona puede tocar el antebrazo, codo o la espalda de la persona a la que saluda. Se trata de una “invasión” del espacio personal que muestra la necesidad de comunicación. Cuanto más cerca del cuerpo es, mayor es la necesidad.

16. Enderezando la corbata.

Aquí todo depende de la situación: si es un hombre quien lo hace en presencia de una mujer, es altamente posible que le guste. Pero este gesto puede significar también que la persona no se siente cómoda. Puede que haya mentido, o simplemente esté deseando marcharse.

17. Recolectando vellos inexistentes.

Así se llama al gesto de represión. La mayoría de las veces la gente lo usa para expresar su desacuerdo con algo. En otras palabras, no expresan abiertamente su opinión, pero seguro que no están de acuerdo con lo que está sucediendo a su alrededor.

18. Pies sobre la mesa.

Este gesto puede significar muchas cosas: malos modales, falta de respeto, deseo de presumir como un gran jefe o preocupación por su salud. De todas maneras, los psicólogos tienden a creer que aunque te sientas muy cómodo en esta postura, sería mejor que sólo la uses en tu casa o en presencia de tu familia.

19. Montando la silla.

Una silla no es un caballo y su respaldo, aunque en cierta forma lo parezca, no es un escudo. Así que a muchas personas les molesta esta forma de sentarse de algunos, porque a nivel intuitivo sentimos que está siendo muy agresivo. Normalmente, las personas dominantes usan esta posición.

20. Jugando con el zapato.

Las de las piernas cruzadas es una de las poses femeninas más habituales. Y si le agregamos el jugar con el zapato medio quitado, lo acentuamos aún más. Este gesto habla de un estado de ánimo relajado y tranquilo.

21. Contacto visual.

Los ojos son el espejo del alma, y también un perfecto instrumento de comunicación. En ellos podemos leer muchos de los sentimientos y emociones del interlocutor. Los enamorados se miran fijamente a los ojos, esperando inconscientemente a ver cómo se agrandan. Esto se nota mucho, porque las pupilas pueden aumentar de tamaño hasta 4 veces, comparadas con su estado normal.

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