Asqueroso. Un restaurante de Madrid despide a un empleado tras intentar esto con una candidata

Ofertas repugnantes de trabajo que buscan “algo más” de las candidatas siempre han existido, pero gracias a las conversaciones de WhatsApp ahora se pueden presentar pruebas del comportamiento de estos personajes que acosan a mujeres que responden a sus ofertas de empleo. Todo es poco para quitarles la careta a esta gentuza, que se aprovechan de la necesidad de estas mujeres para pedir fotografías íntimas o incluso forzar citas a cambio de un puesto de trabajo.

La última que hemos conocido tiene de protagonista al ex jefe de cocina del restaurante Ástor en Madrid, que publicó una oferta de trabajo en la app Job Today donde buscaba una ayudante de cocina. A la oferta respondió una mujer a la que este elemento, después de decirle que el puesto estaba ocupado por una persona a prueba, le pedía una fotografía de cuerpo entero: “De momento tenemos una persona de prueba pero si me mandas una foto de cuerpo entero para verte mejor”, a lo que la candidata le respondió que para qué quería una fotografía si el puesto no era cara al público: “Sin ofenderle, me gustaría saber para qué es la foto de cuerpo entero si no estoy de cara al público”.

El pantallazo ha corrido como la pólvora por las redes sociales, y el dueño del restaurante Ástor, Andrés Olivares, ha despedido al jefe de cocina de inmediato. En una conversación telefónica con el portal Verne, Olivares ha reconocido que delegó en este hombre, que finalmente les salió rana: “Hace semanas que le pedí que buscase un ayudante. Delegué en él y nos hizo esta tropelia. Esta no es la forma en la que actuamos, ni mucho menos. No sé cuándo se produjo esa conversación por WhatsApp. El viernes estábamos en servicio, dando comidas, y algunos amigos nos empezaron a mandar el tuit. Ha sido muy duro”. 

El dueño afirma que en cuanto conocieron la existencia de la captura de pantalla se le despidió, y el mismo día publicaba un post en Facebook donde pedía disculpas una y otra vez por el comportamiento de su ex empleado: “Se le ha hecho un despido disciplinario en el que él mismo ha firmado y reconocido lo que hizo”.

Tiene guasa que, por un tarado que quiere aprovecharse de mujeres que buscan trabajo, también salga perjudicado el nombre de un restaurante que no tiene nada que ver con este tipo de comportamientos. Esperamos que haya quedado claro que el restaurante Ástor despidió de inmediato a este hombre tras conocer su repugnante forma de actuar.

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