Cristina Pardo solo necesitó a Bob Esponja para dejar en ridículo a los denunciantes de la carroza LGTB de Vallecas

Muchos son los políticos, asociaciones y usuarios de las redes sociales los que han puesto el grito en el cielo durante esta última semana por la presencia de una drag queen en la Cabalgata de Reyes que desfilará por el barrio de Vallecas, Madrid.

“No hay que mezclar a los niños con estos temas” o “la presencia de una drag queen en la Cabalgata causaría un daño de imposible reparación, porque en ningún caso podría retrotraerse la imagen difundida” son algunas de las razones que han esgrimido los que se sitúan en contra de la presencia de La Prohibida en una carroza.

Hasta La Liga Española Pro Derechos Humanos había solicitado medidas cautelares al entender que la carroza: “perjudica altamente el interés general, a los niños en su ilusión y tradición, además del interés legítimo de la Iglesia católica por la irreverente y ofensiva imagen que afecta a uno de sus principales símbolos”.

Francisco José Alonso, presidente de esta asociación de corte conservador, fue entrevistado ayer jueves en ‘Al Rojo Vivo’ por la periodista Cristina Pardo, y ante la pregunta de si de verdad pensaba que este asunto estaba causando una alarma social entre los ciudadanos, Alonso aseguró que habían recibido más de 300 llamadas en los últimos días:

“Hemos tenido más de 300 llamadas, mensajes ofensivos hacia nosotros por haber presentado una propuesta para modificar la vestimenta de las personas que en un principio iban a ir vestidas de drags queens”. 

El presidente de La Liga Española Pro Derechos Humanos explicaba que habían pedido que la drag queen no participará en este acto porque “una cabalgata no es lugar para ir vestidas provocando o mofándose de la religión. Una cabalgata no es para hacer reivindicaciones políticas ni de colectivos” a lo que Pardo le metía un memorable ZASCA que se escuchaba hasta en Nueva Zelanda: “¿Pero a usted no le parece que Bob Esponja es una mofa a la religión? Porque Bob Esponja no tiene nada que ver con el Belén”.

Alonso no sabía dónde meterse, y para finalizar la entrevista volvía a repetir que, mientras que no dañen la moralidad de los niños, pueden ir vestidas como quieran: “Pueden ir como quieran siempre y cuando no dañen la moralidad de los niños. No pueden ir vestidas de una forma que produce provocación”.

 

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