Cuando tu familia termina amando a la mascota que no quería en casa…

Hay gente que adora a los gatos, y otra que todo lo contrario. Al menos es lo que pensaba el padre de una tuitera, pero terminó descubriendo que resistirte al peludo encanto felino era mucho más difícil de lo que imaginaba.

Por supuesto, puedes decir que no quieres un gato, y hey, tal vez incluso tengas razón, pero eso no significa que ese gato no te quiera a ti. Y en ese caso, es imposible impedir que aceche tu vida y te robe el corazón. ¿No nos crees?

La tuitera @jaz_riquelme1 lo ha demostrado en las redes compartiendo una tierna imagen de su padre. “mi papá apenas traje la gata: No, acá no se queda”, comienza diciendo su publicación. Y lo mejor de todo es que, gracias a ella, un montón de gente ha compartido historias similares.

¿Qué os parece a vosotros?

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