Deshaceos de los puntos negros e impurezas con esta mascarilla casera, los atrapa como un imán

Lo mejor de todo es la cara que se te queda cuando compruebas todo lo que ha quitado de tus poros… ¡y solo tiene 3 ingredientes!

Los puntos negros son seguramente las impurezas que más cuestan quitar de la piel, ya que están incrustados en nuestros poros. Lo peor de todo es que si no lo hacemos de la forma correcta, podemos dejarnos marcas irreversibles en el rostro.

Lo ideal sería hacerse una limpieza facial al mes, en un centro de belleza especializado. Los poros absorben la suciedad del aire y todas las partículas que se transforman en impurezas, y si no son sacadas a tiempo pueden generar molestas e incómodas espinillas.

Pero la realidad es que casi nadie tiene realmente tiempo y dinero para ir una vez al mes a ponerse una mascarilla facial hecha por profesionales, ¿verdad? Afortunadamente, eso no significa que tengamos que resignarnos a los puntos negros.

En nuestras casas podemos elaborar una máscara que da resultados sorprendentes, con solo tres ingredientes muy baratos, muy accesibles y muy fáciles de aplicar.

1. Cápsulas de carbón activado.

Se trata de una sustancia de origen vegetal tiene la propiedad de absorber desechos, toxinas, metales pesados y proteínas. Es un aliado para la desintoxicación, y cuando la apliquéis sobre vuestra piel funcionará como un imán.

2. Esencia de menta.

Esto le dará frescura a vuestro rostro, y sentiréis la piel más limpia. Mientras más natural, mejor. Podéis comprar la que se usa para comer, y evitar las esencias de fragancias porque podría irritaros el rostro —ya que contienen alcohol—.

3. Pegamento no tóxico.

Comprad una cola apta para niños pequeños, comprobando que no tenga químicos ni tóxicos. No os preocupéis, porque en poca cantidad no dañará el rostro, y es importante para juntar los demás ingredientes. Cuando se seque, se podrá retirar la mascarilla fácilmente.

Para prepararla solo tenéis que moler las cápsulas de carbón activado hasta dejarlas como polvo. Ponedlo en un recipiente y añadid unas gotitas de esencia de menta. Revolvedlo, y agregad después la mezcla a un poco del pegamento. Removed todo hasta que quede homogéneo.

Luego, con un pincel mediano plano —y, por supuesto, limpio—, de los que se usan para aplicar la base de maquillaje, esparcid la mezcla por todo el rostro, evitando la zona bajo los ojos, los párpados y labios.

Una vez aplicada, presionad levemente con las yemas de los dedos sobre el rostro para ayudar a que el carbón activado penetre en los poros y retire las impurezas.

Dejad secar entre unos 10 a 15 minutos. A partir de ese momento, estará lista para retirar cuando esté completamente seca y sintáis la piel de la cara tirante.

Con cuidado y suavidad comenzad a raspar la mascarilla de los lados y lentamente empezará a salir. No lo hagáis fuerte, ya que podría romperse, y la idea es que no queden muchos residuos pegados. Es decir, que salga todo como una pieza.

Ahora viene la parte más asquerosa-a-la-vez-que-placentera: mirad todas las impurezas que han quedado pegadas en la mascarilla. Os sentiréis profundamente limpios, y vuestros rostros estarán muy suaves. Lo más probable es que os hayan quedado unos pocos residuos; para quitarlos, tomad una toalla remojada en agua tibia y fortadla en el rostro.

Podéis repetir este proceso hasta 2 veces por semana, y si tenéis exceso de impurezas podéis probar con 3 veces. A medida que seáis constantes con el tratamiento, veréis cambios radicales en la apariencia de vuestro cutis.

¿Qué os parece a vosotros?

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