El adiós más duro de David Delfín en el funeral de Bimba Bosé

Bimba Bosé, modelo y cantante que se hizo muy popular en la década pasada como musa de varios diseñadores, y más recientemente por su participación en Levántate All Stars, ha muerto a los 41 años después de luchar dos años contra el cáncer víctima de una metástasis en los huesos, hígado y cerebro.

Aunque la familia quería una despedida íntima para ella, era difícil que alguien tan querido en el mundo del arte y la cultura no recibiera el último adiós de muchos de sus compañeros de profesión, así como de todas aquellas personas que trabajaron o coincidieron alguna vez con la modelo. También estuvo su tío Miguel Bosé, que logró llegar a tiempo a España para el funeral.

Una de las presencias inevitables, a pesar del esfuerzo que le supone salir de casa, era la del diseñador David Delfín, amigo íntimo de Bimba. El modisto lucha desde 2016 contra tres tumores cerebrales, y al igual que “su musa” decidió en un momento dado hacer pública su enfermedad, sirviendo de inspiración para otras personas que sufren la enfermedad.

Delfín apareció en una furgoneta junto a su pareja, Pablo Sáez; sus amigos, entre ellos Mario Vaquerizo y Topacio Fresh, le ayudaron a bajar del vehículo y sentarse en una silla de ruedas. Intentaron guardar su intimidad de las cámaras presentes, y los periodistas bajaban los objetivos en señal de respeto.

Las únicas imágenes que hay de él son a la salida del funeral, sentado en la parte trasera de la furgoneta y abrazado por su novio, que le tapa la cara.

 

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