El dueño del local gallego que cobró por este servicio se explica y finalmente tiene cierto sentido…

El verano es la época del año donde más se dan los “sablazos” en bares y restaurantes. Aprovechando la llegada de extranjeros a nuestro país para pasar unos días de descanso, algunos hosteleros –ojo, no todos– se sueltan la melena y pueden subir los precios hasta un 50% más de lo que te puede costar una cerveza en invierno. Una locura que también salpica a los turistas españoles. 

Pero los “sablazos a datáfono armado” van mucho más allá de subir los precios de los productos respecto a otros meses del año. Hace unos días, gracias a ElDiarioCantabria, en una entrevista con Rubén Sánchez, portavoz de FACUA-Consumidores en Acción, conocíamos que el último abuso detectado por esta organización era el cobrar en la factura el servicio de lavandería:

“Se trata de una práctica tan ilegal y absurda como que cobraran un extra por limpiar la mesa, por que los vasos no estuviesen sucios o por el afilado de los cuchillos”. 

La noticia del cobro por lavandería se convirtió en un fenómeno viral en las redes sociales, y muchos usuarios compartieron su experiencia en el mundo de los sablazos veraniegos. Uno de ellos se puso en contacto con El_Huffington_Post para informar que el restaurante Fumarel, en Ribadeo (Lugo), cobraba tres euros por “descorche de botella”.

Manuel Dacosta narraba en este medio que esto le sucedió a un compañero suyo, y que él se hubiera negado a pagar ese extra.

Pero todo tiene una explicación, que te podrá convencer más o menos, eso ya depende de cada uno. Según la hija del propietario del restaurante, Paula Cao Rivas, el precio “está especificado en la carta. Al tratarse una vinoteca, el local da la opción de tomar el vino allí mismo y comprarlo.”

“Ponemos descorche de botella por darle un nombre pero en realidad es por hacer una distinción entre tomarlo en el local o llevarlo a casa. No es por el acto de descorchar si no por el hecho de ocupar una mesa, tomar una tapa, dar un servicio y servir el vino a la temperatura adecuada. Lo hacemos por no llamarlo ocupación de mesa”.

Fuente: The_Huffington_Post

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