El Vaticano explica por qué el Papa retiraba la mano a los fieles, y no es por humildad

Puede que se haya convertido en la “cobra” más famosa del mundo, después de la de Bisbal. Una imagen del Papa está dando la vuelta el mundo, aunque no es la primera vez que realiza el gesto. Pero esta vez las imágenes se han difundido en todos los medios de comunicación, y por supuesto en las redes sociales.

En ellas, se puede ver que en su visita al Santuario de Loreto, en Italia, ha apartado la mano bruscamente cada vez que los fieles intentaban besarle el anillo. El corresponsal en Roma de la emisora católica EWTN, Edward Pentin, subió el vídeo a sus redes explicando que ya lo había hecho en otros actos… aunque no tan insistentemente.

Por ese motivo, han surgido teorías de todo tipo al respecto. Algunos tuiteros señalan que es para agilizar el proceso, pero la explicación más popular ha sido que al Papa Francisco no le gusta el gesto de sumisión.

Así lo explican fuentes de su entorno en Buenos Aires a la revista católica Vida Nueva: “siempre odió este tipo de actitudes. Jamás lo permitió. Se hacía llamar padre Jorge para que nadie le dijera monseñor o cardenal. Está harto de que no entiendan que su Iglesia es un servicio, nada más y nada menos”, aseguraron.

En un principio, el corresponsal Edward Pentin se puso en contacto con la Oficina de Prensa del Vaticano para preguntar cuáles son las razones del gesto, sin obtener respuesta.

Pero ahora, el director de la oficina de prensa del Vaticano, Alessandro Gisotti, ha aclarado que el Papa no se dejó besar el anillo por una cuestión “de higiene”. O sea, para “que no se contagiaran con los gérmenes” que le dejaban en la mano.

“El Papa me dijo que le gusta abrazar y ser abrazado y estar cerca de la gente pero temía que todos se enfermasen”, ha aclarado Gisotti ante preguntas de los periodistas. ¿Misterio resuelto?

¿Qué os parece a vosotros?

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