La explicación a los “desagradables” gritos de Carolina Marín en sus partidos, que se convirtieron en tendencia en las redes sociales

Ha hecho historia convirtiéndose en la primera mujer en lograr tres títulos mundiales.

Carolina Marín se ha convertido en vencedora tras derrotar a la india Pusarla Sindhu en dos emocionantes sets (21-19 y 21-10), llevándose un igualado partido contra la actual subcampeona del mundo. Como recordaréis, fue también su rival en la final de Río de 2016.

Venkata Sindhu, que ayer logró eliminar a la japonesa Akane Yamaguchi —segunda del mundo—, arrancó el primer set con una ventaja de varios puntos. A pesar de ello, la siempre luchadora Marín se repuso y no tardó en darle la vuelta, logrando hacerse con el set.

En el segundo, Marín ganó con una contundente ventaja. Marín suma el Mundial a los dos obtenidos en 2014 y 2015, convirtiéndose en la jugadora que más Mundiales ha ganado desde que esta competición se instauró en el año 1977.

Además, la española ha conseguido el título en China, donde este deporte es una institución. Y lo ha hecho eliminando a la gran sorpresa nacional, He Bengjiao, que había logrado superar en cuartos de final a la favorita del torneo, la taiwanesa Tai Tzu Ying —número uno del mundo—.

“Sus gritos me animan a cambiar de canal.”

El badminton no es un deporte especialmente mayoritario, y cada que vez que Marín llega a una final pasa lo mismo: los que conectan con sus partidos y no la habían visto competir antes recurren a las redes sociales para comentar un detalle sobre la jugadora…

Y es que Marín acostumbra a dar unos feroces gritos cada vez que logra un punto, mientras que normalmente sus rivales permanecen más impasibles. Un detalle que en ocasiones lleva a la gente a criticar a la deportista española, entendiendo que está despreciando a su rival. Otros, en cambio, lo aplauden al considerarlo una muestra de entusiasmo, o una demostración de energía.

Sea como sea, los gritos tienen una razón de ser y los explicó la propia Carolina Marín en 2013 en una entrevista con Diario Sur. Y resulta que los espectadores a los que les parecía que estaban dedicados a su rival tenían parte de razón…

“Siempre analizo a mi rival antes de jugar. Por ejemplo, a las chinas les influye mucho cuando les gritas porque ven que sigues ahí luchando, que no te rindes. Si no lo haces, piensan que estás apagada y se refuerzan.”

Sea como sea, en las redes se pudieron leer cosas como estas:

¿Qué os parece a vosotros?

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