La historia humana de un periodista que demuestra que el fútbol puede ser maravilloso

El fútbol, algunas veces, puede ser maravilloso.

Lejos de polémicas arbitrales, de broncas de bares y de aficionados radicales hay un lugar donde el fútbol aún es un deporte que ilusiona a niños y mayores. 

Un deporte que no tiene nada que ver con los sueldos astronómicos de los futbolistas, los programas de televisión y las discusiones de aficionados. Un deporte que hace que en las peores situaciones aún puedas tener un minuto de felicidad. 

El periodista Xavier Aldekoa ha relatado en su cuenta de Twitter una historia que ha emocionado a las redes sociales. Hace unos días, después de la remontada del Fútbol Club Barcelona frente al París Saint Germain, Xavier conoció a un niño en un campo de refugiados de Lago Chad. Un niño que, con doce años, no había visto un partido de su equipo desde que huyó del grupo terrorista Boko Haram.

Gracias al periodista, el muchacho pudo ver la remontada de su equipo en un teléfono móvil. Una de las pocas veces que un niño de doce años va a disfrutar de tener doce años. Y es que, algunas veces, el puede ser maravilloso.

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