La historia más increíble jamás sucedida en un Bla Bla Car la protagoniza una señora hippie

El Blablacar es una de las formas más económicas para desplazarse por diferentes puntos de España sin dejarte un riñón en trenes. 

Esa es la parte buena. La mala es que no sabes con quién te va a tocar meterte entre pecho y espalda unos cuantos de cientos de kilómetros, o lo que es lo mismo, horas en la que sólo estaréis tú, el dueño del vehículo y algún pasajero más.

A ver, que normalmente el usuario tipo de Blablacar es una persona normal –incluso hay gente muy maja– con la que se te pasa el tiempo del viaje volando. 

Pero en algunos casos, los menos, te toca con la joya de la corona. Y aquí estás, con perdón, jodido, porque normalmente suelen dar la cara cuando bajarte del coche es demasiado tarde. 

El usuario de Twitter @cachondina vivió en sus propias carnes el viaje más surrealista de Blablacar jamás contado. Y es que en un trayecto Santander – Madrid pueden pasar muchas cosas… 

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