La reina Letizia reaparece tras las fiestas de Navidad con un retoque en la cara

Año nuevo, ¿cara nueva?

Llevamos unos pocos días de 2019, pero aunque el año no ha hecho más que arrancar doña Letizia ya tiene varias polémicas que la persiguen. La primera, una despedida de solteros cancelada que supuestamente se celebró en secreto. Pero ahora, son sus pómulos lo que han llamado la atención de los medios de comunicación.

La esposa de Felipe VI apareció el miercoles este miércoles en la reunión de trabajo de la FAD, y todo el mundo estuvo de acuerdo en un detalle. Doña Letizia lució un rostro un tanto diferente, más hinchado, algo que ha desembocado en un debate entre los expertos sobre el tema sobre si la Reina ha pasado o no por “boxes”.

En unas declaraciones a Vanitatis, Lola Sopeña, asesora de medicina estética, asegura que “se ha hecho un retoque muy sutil, puede haber sido con ácido hialurónico o con hidroxiapatita cálcica, que da menos volumen y produce efecto lifting, en cualquier caso es un toque sutil y favorecedor muy adecuado para su edad”.

La doctora apuesta por la hidroxiapatita, ya que “los primeros días puede estar un poco más inflamado pero enseguida baja y el efecto es muy natural porque es menos voluminoso que el ácido hialurónico”. Se supone que la hidroxiapatita cálcica tiene un efecto doble, tanto voluminizador como tensor, mientras que el ácido hialurónico es un voluminizador y la toxina botulínica —el famoso bótox— es una proteína que relaja los músculos faciales.

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Sin embargo, el doctor Moisés Amselem considera que el retoque está en las patas de gallo y no en los pómulos. “Supongo que algo de ácido hialurónico debe llevar para mantener esa calidad de piel, pero el aumento de volumen en pómulos es mayormente debido al frenado bajo con bótox en las patas de gallo, lo cual le hace un tope a la gesticulación al reírse y le abotarga más los pómulos”, consideró.

Otra alternativa es que quizás el efecto pudiera deberse a un cambio en su forma de maquillarse, o que quizás haya ganado algunos kilos en Navidad. En opinión de un experto maquillador, “es posible que haya ganado sutilmente algo de peso aunque corporalmente no se aprecie. Probablemente se ha inyectado algún tipo de relleno, como ácido hialurónico, ya que la piel se ve más tirante e hinchada, aunque para disimularlo no haya marcado tanto el pómulo, sino que se centra más en broncear las mejillas”.

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Está claro que jamás sabremos de forma oficial si la Reina se ha retocado o no, un tema sobre el que se lleva hablando durante años pero del que callan desde la Casa Real.

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