Le ocurre lo más vergonzoso posible durante una cita de ‘First Dates’… ¡y en las redes hay división de opiniones!

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos conocido a un hombre que salió del armario después de 45 años de convivir con su mujer… o lo nunca visto hasta ahora: un pretendiente que le propuso un montaje a su cita para que First Dates les regalara un viaje.

Pero el programa sigue sorprendiendo… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales. Y gran parte del éxito se debe al equipo del programa, empezando por el presentador, Carlos Sobera, los ya míticos camareros… e incluso su voz en offpero también por supuesto a los pretendientes, que nunca dejarán de maravillarnos.

Hago una foto tras otra. Hago mucho postureo en Instagram“: así se presentaba Rocío, de 24 años, disfrazada de doncella en un programa muy especial de First Dates. Lo que todavía no sabía es que unos minutos después ocurriría algo de lo que le encantaría que no quedaran imágenes

Su cita en First Dates fue con Ezequiel, de 32 años, y entre ambos formaban una pareja compuesta por un pirata y una doncella. Además de los disfraces, los dos tenían algo más en común: la relación con el mundo de la escritura.

Ella escribe poesía, y él se dedica a organizar eventos para presentaciones de libros. ¿La pareja perfecta? Él, en un acto de generosidad, le propuso: “si tienes algo que sacar, me lo dices“. Evidentemente, con la frase se refería a un libro, pero se convertiría en premonitoria de lo que iba a suceder a continuación.

Y es que durante la cena, el tenedor de Rocío pinchaba un trozo de pescado, se lo acercaba a la boca, y al abrirla… “¡Brrr!. Un eructo, más fuerte de lo que se podía imaginar, salió de su interior.

Perdón“, dijo avergonzada mientras su pretendiente se reía. “Oh, qué vergüenza“, seguía ella, mientras que él le tranquilizaba diciendo que “no pasa nada, no se ha dado cuenta nadie“. Nadie, menos ellos y todos los espectadores del programa.

Ezequiel quería hacerle ver a su cita que no pasaba nada porque son “gafes del directo. Después, cuando ella habló a cámara, confesó:

“Que me haya querido tranquilizar después de eso me ha parecido muy bien porque yo estaba to cortá, to avergonzá. Me ha parecido un gesto bueno.”

Tanto, que al final

 

Mientras tanto, en las redes:

 

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