Lo que le ha pasado a un trabajador de Mercadona tras devolver una cartera con más de 5.000 euros

Un trabajador de Mercadona se ha convertido en el “buen Samaritano” por excelencia, después de haberse hecho famoso por un gran gesto de bonhomía. Se llama Raúl José Castillo, y trabaja como gerente en un supermercado de Cancelada, en Málaga.

Raúl se ha hecho famoso después de devolver un monedero con más de 5.500 euros en su interior que encontró en un carro de la compra. El diario Sur, que fue quien hizo pública su historia por primera vez, ha contado además los curiosos momentos que ha vivido Raúl desde aquel suceso.

El joven supo desde el primer momento que la que acababa de encontrarse no era una cartera cualquiera, ya que era, según ha relatado a Sur, un billetero “potente” de la marca Louis Vuitton “sin compartimentos, con un montón de billetes perfectamente colocados”.

Ha recordado que en su interior había al menos 6 billetes de 500, 8 de 200 euros y muchos de 50. Por este motivo, después de saberse que había devuelto el dinero la frase que más le han repetido es el consabido “eres tonto por no quedártelo”.

Pero él no se lo pensó dos veces, y gracias a su comportamiento ejemplar ha recibido un reconocimiento público de la Policía Nacional, del Ayuntamiento de Estepona… y del dueño de la billetera extraviada.

Por lo visto el propietario es Peter Steenbahkens, un empresario holandés afincado en Estepona desde hace 20 años, que la dejó olvidada la noche anterior sobre el carro del supermercado cuando hizo la compra. En el interior iban su pasaporte y las llaves de su casa, así que regresó pronto al supermercado… pero todavía no la habían encontrado. En aquel momento, la dio por perdida.

Con lo que no contaba es con la honradez de Raúl, que dejó la cartera en la oficina del supermercado y la entregó posteriormente a la Policía. Los agentes se pusieron en contacto con él y le entregaron la cartera y el dinero: “¡No me lo podía creer!”, fue su comprensible reacción.

Raúl, por su parte, ha reconocido que no tiene ese dinero y que no suele manejar esa cantidad de efectivo… la cantidad en realidad supone cuatro veces su sueldo. Sin embargo, se siente satisfecho de su decisión:

“No me podría haber quedado con algo que no es mío. Hay que hacer las cosas bien y el remordimiento no me habría dejado vivir.”

¿Qué habríais hecho vosotros?

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