María José Campanario comparte estas impactantes fotos después de que enfermos de fibromialgia la hayan acusado de “cuentista”

María José Campanario, la esposa de Jesulín de Ubrique, no estarían atravesando su mejor momento en cuanto a salud se refiere. Si 2016 había sido extraordinariamente tormentoso para la celebridad, por ahora no parece que se haya recuperado de la dolencia que le acompaña desde entonces. En un año habría sido ingresada cuatro veces en el hospital, motivo por el cual su familia empezaría a estar seriamente preocupada.

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Recientemente os contamos cómo la esposa de Jesulín de Ubrique estuvo alrededor de una semana ingresada en el hospital de Jerez por una crisis de fibromialgia, y según las mismas fuentes cercanas a su entorno, ella no deja de llorar por culpa de unos dolores musculares y articulares que seguirían siendo muy fuertes.

Llora cada dos por tres, está anímicamente muy mal. Le duele muchísimo la cabeza y no soporta la luz, así que las persianas de su habitación tienen que estar siempre bajadas“, aseguró por entonces un miembro del hospital en el programa Sálvame.

Además, su hermano aseguró que aunque el tratamiento que recibe Campanario debería haberle aliviado los fuertes dolores que padece, estos persisten y estarían empezando a hacer mella en el ánimo de la odontóloga.

Campanario es criticada a cada paso que da, y de la misma forma que fue muy polémica su decisión de estudiar una carrera, y las supuestas facilidades que tuvo para sacársela a la primera, también se está hablando sobre su decisión de hacer pública que es víctima de la fibromialgia.

¿Criticar por criticar? Puede ser, pero estas críticas proceden de organismos oficiales o asociaciones sin ánimo de lucro que poco o nada tienen que ver con la prensa del corazón. Y es que la enfermedad cuenta con miles de afectados en toda España, que se concentran en grupos y asociaciones de ayuda para compartir consejos y darse apoyo entre ellos.

Campanario quiso participar activamente de estas asociaciones, pero ahora ha decidido darse de baja después de ser duramente criticada e insultada por otros pacientes que le acusan de aprovecharse del dolor para hacer caja. Ella amenaza con llevar los insultos a los tribunales para defender su honor.

Por lo que parece, el hecho de que contase con la plataforma de su revista de cabecera para hacerse oír no ha sido bien vista por el resto de enfermos de fibromialgia, que consideran que detrás de su testimonio prima el interés económico sobre el altruismo. “Aprovechada” o “cuentista“, son algunos de los adjetivos más suaves que se han escuchado sobre ella…

Lola Sánchez, fundadora de DYCE, ha sido tajante: “que use la enfermedad para darse publicidad a sí misma no me parece nada bien. No sé que la motiva ir pregonándolo“. Una opinión que comparte Minerva Morales, de AVAFI, que no se explica que los ingresos hospitalarios de Campanario sean tan repetidos en el tiempo: “Me parece un poco exagerado. Tanto brote seguido, tanto ingreso; Tiene que tener otra cosa que le esté afectando“.

Harta de que la cuestionen, Campanario ha publicado en Instagram unas imágenes en las que se aprecian sus “heridas de guerra” después de su último brote de fibromialgia. Las imágenes se las habría tomado cuando todavía estaba ingresada, y en ellas podemos ver heridas y moratones por sus brazos y manos. A las imágenes las acompaña un texto de lo más contundente.

 

Que Dios me perdone por gustarme estar ingresada y que tengan que cogerme dos vías al día, para poder quitarme el dolor, porque, como veis en la foto del final, no me ocurre nada, verdad? Que Dios os perdone a todos los que no nos creéis, a todos los que pensáis que esto es un cuento, y no le deseo nada malo a nadie, pero ojalá, solamente por un día, pudieseis poneros en la piel del que sufre esta enfermedad. Que Dios me perdone por aún querer vivir y reírme. Que Dios me perdone por haber intentado darle voz a una enfermedad que es invisible. Que Dios me perdone por tener un seguro privado que me permite ingresar en una clínica, cuando ya no puedo soportar el dolor de mil cuchillos clavándose en mi cuerpo. #quediosmeperdone #fibromialgia #fibromyalgiawarrior #nopiensoparardelucharparaquesesepaloquesufrimos #buenasnoches

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