“No hace falta”, la reflexión viral de una librera sobre el material escolar

¿De verdad es necesario gastar tanto?

“No hace falta”, es la demoledora conclusión que una librera ha publicado en su cuenta personal de Facebook, y en la que critica duramente el exceso de material escolar que el sistema educativo obliga a comprar a los padres cada vez que comienza un curso.

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Una publicación que ha tocado la fibra sensible de muchos padres, hartos de tener que repetir el mismo ritual año tras año. Con este panorama, no nos extraña nada que se haya convertido en todo un fenómeno viral.

Gema Orgaz se presenta como una librera que estudió “con los libros heredados de sus hermanos hasta 10 años mayores, con cuadernos reciclados de los cajones de casa y cada uno diferente: uno milimetrado, otro cuadriculado, otro de pauta y otro con línea”. Una estampa que será familiar a los que nos educamos hace unos añitos. Pero los tiempos han cambiado.

La librera cuenta que a pesar de toda esa “locura” fue capaz de aprobar “dos carreras, un auxiliar en delineación y un máster”. “Cosas de brujas”, asegura con ironía.

Poniendo su caso como ejemplo, Orgaz afirma que “no hacen falta” la mayoría de esas cosas que, se supone, son esenciales en la educación de los niños. En el momento de publicar estas líneas, su reflexión ya ha superado los 8.000 compartidos…

Juzgad vosotros mismos:

“No hace falta que la pauta de un cuaderno sea de 3,5 para que un niño escriba bien. Ni que los padres se gasten 70 euros en material porque así aprenderán mejor.

No hace falta que los bolígrafos sean borrables y de los de marca, de esos caros cuya tinta se agota en una semana. No hace falta que el cuaderno para matemáticas sea rojo con una cuadrícula de 5 milímetros y que los padres se recorran las tienda físicas y virtuales en pocas horas para que su hijo no sea el último en llevarlo y, por ende, también se lleve un negativo.

No hace falta que al segundo día deban tener el libro de texto de turno para preparar unos deberes importantísimos cuando los propios profesores les han dicho por la mañana que, finalmente, en el colegio no se lo pueden prestar y que tienen que buscarse la vida para conseguirlo esa misma noche.

No hace falta que los blocs exigidos cuesten 4,50 euros, uno por cada asignatura, y da igual si tienes tres hijos.

No hace falta que la carpeta sea de 20 fundas, morada, como la plastilina morada grande (no valen dos medianas), como la témpera de medio litro, la goma Eva morada y pegamento de trazo mágico morado.

No hace falta que los rotuladores sean nuevos, aunque sobraron suficientes del año pasado, de marca internacional, punta doble, 36 colores y caja para guardarlos, todos ellos marcados con el nombre. Ni que el estuche para un niño de cinco años sea ovalado, con cremallera de doble fondo y que quepa una regla de 20 centímetros, a ser posible, flexible.

No hace falta que el diccionario sea el de una editorial en concreto, sí, el mismo que pidieron el año pasado, pero la nueva edición de este año, no sea que hayan admitido la palabra “miembra” en estos últimos meses.

No hace falta desesperar a los padres por no encontrarlos en su lucha contrarreloj, ni a los libreros en su afán por encontrar cada producto y conseguirlo rápidamente, ni a los niños por ser los únicos que no lo llevan al día siguiente.”

¿Qué os parece a vosotros?

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