¿Os acordáis de Bea, “la legionaria” de ‘Gran Hermano’? Pues esta era su aspecto actual… y su cambio radical tras pasar por ‘Cámbiame’

Después de saberse que Marta Torné dejaría de presentar el mítico make over de Telecinco, muchos seguidores del programa, y de la presentadora, se temieron lo peor. Sobre todo cuando se anunció que sus sustituta sería  Carlota Corredera, que debutó en el programa con un frío recibimiento. Y es que muchos temen que, como le pasó a Gran Hermano con Jorge Javier de presentador, el programa se “salvamice” más de la cuenta

Al final parece que la cosa no ha sido para tanto, pero con la inclusión de un Cámbiame VIP los viernes sí parece que el programa ha dado un giro hacia el frikismo: si el otro día transformaban a Platania, uno de los personajes más extravagantes salidos de la cantera de First Dates, y a Aramís Fuster, que acabaría echando un mal de ojo a Pelayo, ahora le ha tocado a una de las concursantes más recordadas de, precisamente, Gran Hermano.

Remontémonos a Gran Hermano 6en esta edición entraron 13 concursantes, pero 3 de ellos abandonaron por motivos diferentes —la primera porque se encontró en la casa con su exnovio y la exnovia de él, y los otros dos porque no aguantaron la presión del concurso—, por lo que tuvieron que entrar a la casa el mismo número de reservas.

Esta edición vino con algunos cambios: la dirección se dio cuenta que las pruebas de patio eran muy importantes, y que en otros países sucedía lo mismo, por lo que decidieron ampliarlo. La cuadra también se amplió hasta el patio con el fin de que los animales estuvieran más expuestos.

Hasta el momento, las casas siempre habían tenido dos dormitorios, pero para esta edición la estructura de la casa se modificó totalmente: se hizo un sólo dormitorio, común para todos los concursantes, con una pared separándolo del dormitorio VIP que tenía tres camas y un jacuzzi. Además, se creó un supermercado para que los concursantes pudieran estar en contacto directo con los productos que compraban.

El eslogan de esta edición fue “vuelve Gran Hermano, el original“.

El Confesionario de Kiko

Bea fue una de las concursantes más polémicas de la edición, y a la postre una de las más míticas de la historia del programa, que ya es decir. Mujer legionaria, antes de entrar en Gran Hermano 6 preparaba unas oposiciones para funcionaria. Vivía con sus padres y algunos de sus motes eran “Soy la novia de la muerte” o “Guendolina“.

Aparentemente adicta a la disciplina, no soportaba ni un grito en la casa. Sin embargo, sus broncas, siempre salidas de tono, exasperaron a más de uno de sus compañeros. Susceptible en exceso, a menudo se sentía ridiculizada, aunque nadie hubiera tenido la intención de hacerlo. Al final aguantó 67 días en la casa, fue nominada dos veces y expulsada en quinta posición.

Si yo quiero tirarme un pedo aquí, me lo tiro; y si me lo quiero tirar aquí, me lo tiro“, “¡Nadie! ¡Nadie opina por mí! ¡Nadie!“… Recordemos algunas de las míticas frases de Bea:

Después de salir del reality, trabajó durante unos meses en Crónicas marcianas y después ha intervenido en televisión en ocasiones puntuales. En 2007 nació su primer y único hijo Adrián.

En febrero de 2010 y después de tres años alejada de los medios, entró a concursar en El Reencuentro con su compañero de edición Nicky, estando por 16 días en la casa, finalmente expulsada disciplinariamente; aprovechando el tirón mediático de esta nueva andadura televisiva, entró como concursante en Supervivientes 2010, pero fue expulsada por la audiencia la segunda semana.

En 2011, en el programa La Noria, salió contando que había sufrido malos tratos por parte del padre de su hijo y qué cuando nació el niño tuvo que separarse de él, denunciándolo y poniéndole una orden de alejamiento.

El Confesionario de Kiko

Desde 2014, que apareció como invitada en Sálvame diario en la sección de Kiko Hernández “Se busca, no habíamos sabido mucho sobre ella… hasta ahora.

En Cámbiame ha contado que cambió los platós y los focos por la vida anónima cuando su hijo se vio implicado. Pero ha querido volver a ponerse delante de las cámaras para ponerse en manos de los estilistas y enseñarnos otra versión de sí misma.

Desde el principio, Bea ha advertido a Pelayo que el pelo no se lo podía cortar porque era algo muy importante para ella. Pero como el estilista es “manostijeras” no le ha hecho mucho caso, y ha vivido con la participante un momento de crisis con ella en la peluquería.

Pelayo ha visitado la casa de “La Legionaria” para ver cómo vive y sobre todo para cotillear su armario. La exconcursante de Gran Hermano tiene tanta ropa que la tiene distribuida en dos habitaciones, además le ha confesado al estilista que tiene un total de 136 pares de zapatos, y entre ellos se encuentran unos Manolos. Pelayo ha alucinado con la gran cantidad de zapatos que tiene y sobre todo lo mal que los tiene organizados.

Pelayo se ha atrevido a cortarle el pelo a pesar de la negativa de Bea, además ha conseguido dulcificar su imagen con un looklimpio y sin prints que fuera fácil de ver, ha explicado el estilista.

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

 

 

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