Parece una chica normal, pero el secreto que esconde debajo de su falda ha impactado a todo Internet

Algunos tenemos la suerte de haber tenido buena salud durante toda, o la mayor parte de nuestra vida. Con la excepción de los típicos problemas que todos tenemos en un momento u otro, o lesiones por hacer reporte, o por hacer el idiota cuando hemos tomado alguna copa de más. Lo normal, ya sabéis.

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Esta joven británica, Aimee Rouski, de 19 años, no ha tenido tanta suerte. Rouski ha compartido imágenes mostrando su bolsa de ileostomía y las cicatrices de sus piernas fruto de la cirugía a la que ha tenido que someterse. Y es que a nuestra protagonista le colocaron una bolsa a la edad de 15 años después de quitarle el intestino, el colon y el recto. Además, le tuvieron que extraer músculos del interior de los muslos con el objetivo de cubrir las heridas externas.

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En una publicación de Facebook que se ha convertido en viral, Aimee explica que quiere crear conciencia sobre la enfermedad de Crohn, una enfermedad crónica que causa una inflamación de los intestinos:

“He querido hacer esto desde hace tiempo porque siempre veo post positivos sobre el cuerpo referidos al peso, pero no por muchas discapacidades/enfermedades invisibles.”

Estos son algunos extractos de su comunicado:

“En primer lugar, tengo la enfermedad de Crohn, que es una enfermedad incurable grave que casi me mata, no sólo es un dolor de estómago como la mayoría de la gente parece pensar. Mi enfermedad de Crohn me ha dejado con una ileostomía permanente, sin intestino grueso, colon, recto, ano y los músculos internos del muslo, ya que se utilizaron para la cirugía plástica en mis heridas.”

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La joven añade que ya ha conseguido aceptar que a partir de ahora siempre tendrá que llevar una bolsa de ileostomía, pero quiere hablar de ello para ayudar a la gente que todavía tiene problemas con ello:

“Siempre he estado bien con las cosas que me han pasado pero algunas personas tienen dificultades para aceptar estas cosas, por eso quiero decir esto. Nadie lo sabrá a no ser que se lo digas. La gente que lo sabe te seguirá queriendo y te seguirá encontrando bella. Tu enfermedad no es nada de lo que avergonzarse.”

Su página de Facebook ya ha sido compartida, en el momento de escribir estas líneas, alrededor de 22.000 veces, y tiene infinidad de comentarios de personas que, como ella, sufren esta enfermedad o tienen que vivir con una bolsa de ileostomía también.

A Aimee le diagnosticaron esta enfermedad —que también sufre nuestra querida Ylenia— a la edad de 11 años después de que sufriera calambres constantes, pérdida de apetito, pérdidas de peso severas y fisuras anales. Cuando los síntomas empeoraron, tuvo que pasar por el quirófano a la edad de 15 años.

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Aimee afirma actualmente que la cirugía ha mejorado su vida, y que ahora se siente cómoda con la bolsa:

“Tener la bolsa nunca me molestó mucho ya que sabía que era para mejorar y la gente que tengo cerca siempre ha reaccionado bien. Me encanta tener un estómago ahora. Ha mejorado mi calidad de vida y casi todos los que conozco lo han visto así que ya no soy tímida sobre el tema.”

A pesar de todo, Aimee ha contado que todavía tiene dolores y que se siente extremadamente cansada la mayoría del tiempo.

“He tenido un montón de mensajes de gente que me dice que les he enseñado, inspirado, dado más confianza y ayudado a aceptarse un poco más, lo que es fantástico de oír.”

¿Qué os parece su historia? Contádnoslo en los comentarios.

 

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