Raquel Sanchez Silva se niega a responder una pregunta comprometida de un juez sobre la muerte de su marido

 

Raquel Sánchez Silva ha vuelto a ser noticia en Italia a raíz de nuevas informaciones sobre la extraña muerte de su marido, Mario Biondo, en mayo de 2013. En ellas se relaciona a la presentadora española con un traficante de drogas con el que el cámara y su mujer habrían tenido numerosas comunicaciones desde 2008 hasta la fecha del supuesto suicidio del italiano.

Las imágenes de las dos declaraciones de Raquel Sánchez Silva ante fiscales italianos han visto la luz a través del programa de Mediaset Italia Le Ieni (Hienas), donde se pueden ver diversos momentos en los que la presentadora pierde los nervios en su declaración e incluso pide “amparo” al magistrado.

El programa hace hincapié en numerosas contradicciones entre la investigación española y las pruebas halladas por la Fiscalía de Palermo que lleva el caso a petición de la familia de Mario Biondo, desde la hora de la muerte del cámara, las marcas de un cable alrededor del cuello que presentaba el cadáver o dónde se encontraba Sánchez Silva cuando ocurrió todo.

Uno de los puntos más tensos se produce cuando el fiscal italiano pregunta, en la segunda declaración de la presentadora, si conoce a un traficante de drogas que responde al nombre de Nacho Leonardi. Raquel Sánchez Silva lo niega pero en ese momento se desvela que Biondo había hecho una copia de seguridad del móvil de la española en su ordenador.

En esa copia se podía comprobar que Sánchez Silva no sólo tenía al traficante en su lista de contactos, sino que además había numerosos mensajes y llamadas entre ambos. Es en ese momento, en el que la presentadora pierde los nervios: “Necesito pedirle amparo, señor juez. ¿Por qué estamos hablando de mi móvil? ¡Es mi vida privada!”

“Yo, que soy ciudadana española, tengo que aguantar que me amenacen con investigarme en Italia, señor juez, no me parece justo”, a lo que el magistrado español que acoge la vista le recuerda que “nadie la está amenazando” e insiste en que responda a la pregunta del fiscal sobre si había intercambiado mensajes y llamadas con el traficante.

Raquel Sánchez Silva responde con un “no me acuerdo”. El programa de Mediaset no duda en mostrar duras imágenes del cadáver de Biondo, hablar con la familia y amigos del cámara, y presentar las declaraciones de otros testigos españoles que desmontarían la versión oficial de este complicado caso.

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