Te la juegas pidiendo un tatuaje a domicilio y te hacen un homenaje que no saber apreciar

Año 2017 y aún existen personas que se hacen tatuajes en cualquier sitio, y con cualquier tatuador. No, aunque lo parezca actualmente por famosos y futbolistas tatuados hasta las cejas, los tatuajes no son una moda, y lo que ahora te parece increíble y “muy guay” quizás dentro de cinco o seis años no lo quieras volver a ver. Y esto sucede todos los días con trabajos hechos por profesionales, imagina que pagas por un dibujo determinado y acabas con un garabato (para siempre) en la piel. Menuda gracia.

La protagonista de esta historia, que está corriendo como la pólvora por las redes sociales, pensó que era buena idea pagar a una persona que le hiciera el tatuaje en su propia casa. Después de dos sesiones, no hubo una tercera, y la “tatuadora” desapareció, sin volver a cogerle el teléfono.

La mujer se quedó con un tatuaje horroroso en la piel, y la única opción que ahora le queda es gastarse más dinero en eliminarlo con láser que lo que le hubiera costado tatuarse en un estudio profesional. Moraleja: a la larga, lo barato sale caro, y más con algo que te va a acompañar para siempre en tu piel.

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