Tras la ‘ballena azul’ llega ‘el abecedario del diablo’ el peligroso juego que está alarmando a familias y educadores

Peligrosos juegos se extienden por todo el mundo sin que las autoridades sepan qué hacer para detenerlos.

¿Qué está pasando? ¿Por  qué los adolescentes se están aficionando a macabros juegos donde sufren lesiones, e incluso la muerte?

Primero fue La ballena azul, un juego, similar a uno de rol, que consiste en la realización de 50 retos de distinto grado de peligrosidad en 50 días, entre ellos, hacerse cortes o pasar todo un día sin dormir viendo películas de terror, y la prueba final es el suicidio. Según estimaciones, ya existen 130 casos de suicidios de adolescentes que podrían estar relacionados con este juego.

El creador de este macabro pasatiempo, el ruso Philip Budeykina, afirma que el objetivo de la ballena azul es “limpiar nuestra sociedad de gente y residuos biodegradables que no tienen ningún valor”.

Según sus palabras, los jóvenes que mueren después de seguir su reto lo hacen “felices y satisfechos” porque logran aquello que no tienen en la vida real: “Comprensión y comunicación”. Las típicas palabras de un tarado con letras mayúsculas.

La ballena azul ya ha llegado a España, y por ahora se conocen dos casos de jóvenes que han tenido que ser hospitalizadas con cortes en brazos y piernas.

Y si fuera poco con este maldito juego, ahora hemos conocido ‘El abecedario del diablo’, que consiste en que un niño tiene que recitar el abecedario y decir una palabra que empiece con cada letra, mientras otro le rasca en el dorso de las manos con las uñas o con algún otro objeto punzante hasta provocarle una herida de entre tres y cinco centímetros, que tardan días en cicatrizar y pueden generar complicaciones. Una auténtica locura.

El caso se ha conocido después de que una madre de Mieres, Asturias, haya denunciado que su hijo, de ocho años, tenía dos heridas en carne viva en el dorso de las manos, y tras preguntarle cómo se las había hecho, éste le confesaba que jugando al ‘Abecedario del Diablo‘ con un compañero de clase.

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