Tremendo: el sablazo de más de 100.000 euros en un chiringuito que se ha vuelto viral

El verano es la época del año en la que más abundan los “sablazos” en bares y restaurantes. Sobre todo aprovechando la llegada de extranjeros a nuestro país para pasar unos días de descanso, algunos con mucho poder adquisitivo y bastante crédulos, hay hosteleros –ojo, que estamos hablando de algunos y para nada de todo el sector– que pueden llegar a subir los precios hasta un 50% respecto a los precios en invierno… una locura que, por supuesto, también salpica a los turistas españoles.

Por ejemplo, hace poco conocimos el caso del comensal de un restaurante, que se encontró en la cuenta con un concepto completamente inesperado: un extraño pago llamado “servicio de lavandería“, por el que cobraban al usuario nada más y nada menos que 3,50 euros —1,75 por persona. Pero al lado del caso que nos ocupa hoy, y que se ha viralizado en las redes sociales durante los últimos días, parece poca cosa

Y es que los tuiteros han estado recurriendo al hashtag #clavazoveraniego para denunciar algunos de los abusos que se producen en el mundo de la hostelería y, de paso, prevenir a futuros clientes.

Por ejemplo, nos han recordado aquella famosa cuenta en el restaurante Juan y Andrea de Formentera que ya ha dado la vuelta al mundo… Nunca salió tan caro no preguntar por ese “S/M” —”precio según mercado“— que acompaña a un producto fresco:

 

Y aunque son tristemente habituales los precios abusivos por pedir productos que no aparecen en la carta, o los suplementos por usar cubiertos, pedir hielo o que te sirvan la carne muy hecha, nada puede ser tan bestia como las facturas que se pagan en Nikki Beach, un local de la turística localidad francesa de St. Tropez… desde Coca Colas y botellas de agua a 10 euros, a langostas a más de 800 o botellas de vino de 50.000 euros.

A lo tonto, puedes llegar a pagar cuentas como esta de 100.000 euros

 

¡Toma ya!

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