Un fotógrafo y su esposa plantaron 2 millones de árboles en 20 años para restaurar un bosque destruido, y ahora hasta los animales han vuelto

De acuerdo con la Organización de Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas, se han perdido 129 millones de hectáreas de bosque —un área equivalente al tamaño de Sudáfrica— para siempre desde 1990. Cada año, se pierde un área del tamaño de Panamá.

Dicen que un 15% de las emisiones de todos los gases invernaderos vienen de la deforestación. Además, causa que incontables especies de plantas y animales pierdan su hábitat cada día, algo devastador para la salud del planeta. Es algo que, obviamente, no podemos permitirnos continuar.

¿Y qué se hacer para luchar contra esto? Muchas veces nos sentimos inútiles porque no sabemos si una acción nuestra supondrá alguna diferencia. Pero fotógrafo Sebastiao Salgado y su esposa Lelia son la demostración perfecta de lo que puede hacer un grupo de personas decididas contra la deforestación, iniciando el proceso de reforestación.

La madre Naturaleza siempre se abre camino cuando se dan las condiciones adecuadas. Salgado era una figura conocida, con varios premios de fotoperiodismo y bastantes libros publicados. En los 90, se encontraba exhausto física y emocionalmente después de documentar el genocidio de Ruanda, y volvió a su hogar en Brasil que solía estar cubierto de bosque pluvial. Lo que se encontró le horrorizó: la zona había quedado totalmente estéril y carente de vida, pero su esposa creía que tenía remedio.

“La tierra estaba tan enferma como yo… todo destruido. Solo un 0,5% de la zona tenía aún árboles. Entonces mi esposa tuvo la fabulosa idea de replantar el bosque, y eso comenzamos a hacer. Después volvieron los insectos, las aves y los peces, y gracias al aumento de árboles, yo también renací, fue un momento muy importante”, relató Salgado en The Guardian allá por 2015.

Así, Sebastiao y Lelia fundaron el Instituto Terra, una organización con la que han conseguido plantar 4 millones de árboles y ha recuperado el bosque.

“Solo hay un ser que transforma el CO2 en oxígeno, y es el árbol. Hay que replantar los bosques con árboles nativos, y recoger las semillas en la misma región en las que las vas a plantar, o no vendrán ciertos animales. Si plantas bosques que no son de la zona, la fauna no viene y hay silencio.”

Después de asegurarse de que todo lo que plantaban era nativo, el área ha florecido notablemente en los últimos 20 años. La fauna ha vuelto y ahora no se oye más que el zumbido de los insectos y el canto de los pájaros.

Hasta ahora, han vuelto 172 especies de ave, 33 de mamíferos, 15 de reptiles y otras 15 de anfibios, con 293 especies de plantas. ¡Todo un ecosistema reconstruido!

Además, es un proyecto que ha inspirado a millones de personas, dando un ejemplo concreto de acciones ecológicas positivas y mostrando lo rápido que se puede recuperar el medio ambiente.

“Hay que escuchar a la gente de la tierra. La naturaleza es la Tierra y sus seres, y si no volvemos espiritualmente al planeta, esto se verá comprometido.”

Esto es lo que dijo la gente sobre la increíble iniciativa de reforestación:

Fuente.

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